Investigación

Laura Bisbal-Vicéns, Ph.D.

Práctica Privada

Impacto del biopoder en la prohibición de donación de sangre de los hombres homosexuales en Puerto Rico

          Por décadas, la sexualidad ha sido utilizada como un dispositivo de poder de parte del Estado para controlar y castigar las masas.  La comunidad LGBTTQ+ ha estado, históricamente, sujeta a estos controles. Una de las formas en que se manifiesta es en prohibir la donación de sangre a los hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH).  Desde el 1977, la política pública, en el contexto de EE.UU y Puerto Rico, establecía que no podían donar sangre, aunque el hombre hubiera  tenido sexo con otro hombre en una sola ocasión (Food and Drug Administration [FDA], 2016).  La epidemia del VIH/SIDA en los años 80’s influenció esta política, al ser los HSH de los sectores más afectados.  En el 2014, la FDA planteó un cambio a la política pública, indicando que los HSH podían ser considerados en el proceso de donación de sangre si habían estado al menos un año sin tener relaciones sexuales.  Este tipo de medida continúa siendo discriminatoria hacia los HSH en tanto que el contexto homosexual, al menos en Puerto Rico, no es la categoría con mayor número de casos nuevos de VIH.

            Tomando en cuenta lo anterior, en el 2017, se realizó un estudio cualitativo de corte exploratorio-descriptivo para analizar documentos sobre la donación de sangre y entrevistar HSH (n= 10) sobre sus experiencias en la donación de sangre, enfermeras del Banco de Sangre de Servicios Mutuos (n= 6) e informantes claves (n= 3) con conocimiento sobre el tema.

            Del proceso de análisis de contenido de los documentos sobre donación de sangre y entrevistas realizadas se desprende una información valiosa sobre los procesos de estigmatización por orientación sexual. Por ejemplo, un examen a los documentos informativos utilizados en bancos de sangre en la Isla (e.g. Revised Recommendations for Reducting the Risk of Human Inmmunodeficiency Virus Transmission by Bloog and Blood Products- Questions and Answers de la página Web de la FDA) refleja que aún hoy día se justifica la exclusión de HSH bajo el supuesto de que son más propensos a tener VIH/SIDA, aun cuando la epidemia del VIH no se comporta igual en Puerto Rico que en EE.UU.  Curiosamente, otras poblaciones como las personas heterosexuales no cuentan con las mismas restricciones.

            La mayoría de los HSH que fueron entrevistados adjudicaron significados positivos al proceso de donación (e.g. acto de amor, compasión, privilegio social). Algunos expresaron haber mentido durante la entrevista para poder donar sangre y otros reportaron haber sido honestos, razón por la cual fueron excluidos del proceso de donación de sangre.  De igual forma, otros participantes indicaron haberse cohibido del proceso de donación de sangre por no estar en la posición de mentir durante la entrevista o por vergüenza. En cuanto al proceso de donación, algunos indicaron no tener conocimiento del diferido cuando fueron a donar y haber sido orientados por las enfermeras sobre la política de exclusión de HSH, mientras otros solamente le indicaron que estaban diferidos del proceso y que no podían donar. 

          Las verbalizaciones ofrecidas por las enfermeras del Banco de Sangre de Servicios Mutuos, indicaron que el diferido debe de estar en todos los folletos informativos brindado por los bancos de sangre y que no necesariamente lo está.  En cuanto al cambio establecido por la FDA, muchas indicaron tener desconocimiento sobre el mismo ya que no habían pasado por un proceso de orientación.  La mayoría de las participantes, indicaron que las políticas que restringen la donación de sangre por parte de HSH tienen un impacto en la cantidad de unidades de sangre y en las trasfusiones, y por lo tanto, afecta la salud pública.  Algunas indicaron que se debería cambiar la política establecida y cuestionaron la validez del cernimiento de donación de sangre, mientras otras utilizaron lenguaje discriminatorio y mencionaron usar su “criterio propio” para categorizar los donantes como “gays” o “no gays”.  Reportaron que existía un renglón donde las enfermeras escribían las observaciones de posibles donantes y esto era considerado para establecer si eran elegibles o no. 

 

          Actualmente, este renglón se eliminó.  Observamos un proceso de carácter arbitrario, no avalado científicamente y carente de medidas “objetivas” que permita trascender una evaluación moralista, arraigada a una cultura patriarcal.  Por ejemplo, de identificar “conductas de alto riesgo” en HSH, las participantes reportaron excluir al entrevistado del proceso de donación inmediatamente sin realizar preguntas específicas como uso de protección en sus relaciones sexuales. Por el otro lado, indicaron que para las personas heterosexuales el proceso es diferente, realizaban preguntas de seguimientos para poder determinar si es excluidx del proceso o no.

 

          La mayoría de los participantes claves, reportaron que la política tiene un gran impacto a nivel de la salud y sus servicios.  De igual forma, mencionaron la importancia de establecer la diferencia entre HSH y hombre homosexual, y cómo la política excluye a poblaciones adicionales.  Por ejemplo, identificaron poblaciones excluidas como a las personas que se realizaron tatuajes (diferido por 12 meses) y personas que han viajado a otros lugares.  Sin embargo, mencionaron el diferido de los HSH ser la única sanción que está relacionada a la orientación sexual de una persona.

Discusión 

          La donación de sangre no es un derecho, sino un proceso voluntario y altruista.  Es una decisión que las personas toman con el propósito de ayudar a otras.  Desafortunadamente, los HSH están restringidos en esta gesta por razones de estigmatización aun cuando en Puerto Rico existe escases de sangre que no se está atendiendo.  Mientras los bancos de sangre se encuentran comprándole sangre a EE.UU. y a otros bancos para subsistir, siendo este producto gratuito que tiene todo ser humano, hay otros países actualizando sus requisitos para poder aumentar las unidades de sangre.

          Otra de las repercusiones se relaciona al desconocimiento de las enfermeras del Banco de Sangre de Servicios Mutuos sobre la política de exclusión de los HSH.  El cambio de política de la FDA no ha venido acompañado de un adiestramiento y campañas educativas.  Esto hace que lxs enfermerxs de los bancos de sangre no estén adecuadamente informadxs sobre la política y las problemáticas que pueden surgir.  Como consecuencia, comienzan a usar el lenguaje equivocadamente, de una forma excluyente y discriminatoria, como por ejemplo: a) utilizan como sinónimo el término homosexual y HSH, b) utilizan microagresiones (e.g. Loquita, partío´), y c) presentan un desconocimiento de las orientaciones sexuales y sus definiciones.  Utilizan sus prejuicios en la toma de decisiones respecto a una política de la FDA que evidentemente resulta contradictoria.  Esto crea una gran preocupación debido a que los hombres que se identifican como homosexuales verbalizaron en las entrevistas experiencias discriminatorias e incómodas en el proceso de donación de sangre.

            En una sociedad como la nuestra donde la sexualidad ha sido un tabú y utilizada como una técnica del biopoder para controlar y clasificar las masas, este aspecto no es indagado en el cernimiento de la donación de sangre.  Categóricamente se establece que las conductas de riesgo son: a) HSH, b) sexo con trabajadoras sexuales, c) mujer heterosexual que haya tenido sexo con un HSH y d) ser pagado por tener relaciones sexuales.  Estas conductas son basadas por constructos sociales de lo que es “aceptable” y lo “inaceptable”, “lo moral” de lo “inmoral.”  Un HSH ya cae en una categoría denominada como “alto riesgo” debido a su orientación sexual o conducta sexual y no indagan si tiene sexo con protección, esto siendo el verdadero foco de atención para contraer una enfermedad de transmisión sexual.

            Por último, este estudio, como contribución de la disciplina psicológica, es un esfuerzo por desafiar la homonormatividad que está dirigida a la inclusión de HSH, en este caso, en un sistema que sigue siendo discriminador y excluyente. Sobre eso, Martínez-San Miguel (2008) plantea que: Uno de los resultados de esta institucionalización de lo homonormativo es que el tema de la libertad sexual resulta desplazado por una ansiedad de definir y visibilizar una identidad gay pública que ignora o condena a aquellos que retan el concepto de la monogamia o a quienes se sienten excluidos por un sistema genérico binario (pág. 1040).

Por ello, este estudio contribuye a visibilizar a una parte de la comunidad LGBTTQ+ que ha sido atropellada e ignorada a través de la historia. 

Referencias

FDA. (2015, diciembre 21). Press Announcements - FDA updates blood donor deferral policy to reflect the most current scientific evidence and continue to ensure the safety of the U.S. blood supply. Retirado el 26 de abril de 2017, de http://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/PressAnnouncements/ucm478031.htm

Martínez-San Miguel, Y. (2008). Más allá de la homonormatividad: intimidades alternativas en el Caribe Hispano. Re vista Iberoamericana, LXXIV, 1039-1057. Retirado el 23 de abril de 2017, de https://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/5223/5381

 

Revised Recommendations for Reducing the Risk of Human Immunodeficiency Virus Transmission by Blood and Blood Products - Questions and Answers. (s.f.). Retirado el 11 de enero de 2017, de http://www.fda.gov/BiologicsBloodVaccines/BloodBloodProducts/QuestionsaboutBlood/ucm108186.htm

Caleb Esteban, Ph.D.

Editor

Margarita Francia, Ph.D.

Co-Editora

 Comité de la Diversidad de Sexo, Género y Orientación Sexual

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