Investigación

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Dr. Juan Trinidad

El origen de la identidad de género en personas transexuales/transgénero 

     En este estudio se discuten las teorías más comunes sobre el origen de la identidad de género y las experiencias de personas trans e intersexuales con el objetivo de explorar qué factores inciden en el desarrollo de la identidad de género. El sexo se refiere a la anatomía del sistema reproductivo y las características sexuales secundarias las cuales son las características que distinguen al macho y a la hembra (American Psychological Association [APA], 2015; Prince, 2005). Por otro lado, el género se refiere a un sentimiento interior de identidad masculina, femenina u otra, que corresponde a lo psicológico, lo social, conductual y cultural (APA, 2015). 

     Una persona intersexo ha sido definida como alguien con un desarrollo atípico de características sexuales (APA, 2006, 2015). Las características sexuales se refieren a los genitales, los cromosomas y características hormonales (APA, 2006, 2015). Existe una gran cantidad de condiciones que pueden clasificar a una persona como intersexo, pero al momento no existe un consenso claro sobre todas estas condiciones y hay debates sobre si ciertas condiciones deben cualificar a una persona como intersexual o no (Griffiths, 2018).

     La palabra transgénero es un término abarcador que incluye toda persona cuya identidad de género no corresponde al género asignado socialmente a base de su sexo biológico e incluye personas que rechazan una estructura dualista biológica (la masculinidad y feminidad) (APA, 2015; Asociación de Psicología de Puerto Rico [APPR], 2014). Por otro lado, la palabra transexual indica alguien quien no se identifica con su anatomía sexual, y decide cambiar su cuerpo para lograr una congruencia entre su identidad de género y la anatomía (APPR, 2014). Aunque los términos se pueden parecer, la definición de transexual hace referencia específica al deseo de cambiar el cuerpo (APPR, 2014; Brown & Rounsley, 1996). A través de este artículo se utilizará la abreviación “trans” para referirnos a las personas participantes de la comunidad transgénero, incluyendo a las personas transexuales.

     Hay dos teorías que han sobresalido como las más comunes para explicar el desarrollo de la identidad de género. La teoría del construccionismo social establece que la sociedad, a través del lenguaje y las normas sociales, va creando una imagen o discurso sobre la “realidad”, lo “normal” y lo “anormal” (Rodríguez & Toro-Alfonso, 2002). Según esta teoría, las instituciones sociales como el sistema educativo, la religión, la medicina y la familia, mantienen una estructura social sobre el sexo y el género (Rosario-Pérez, 2016). La sociedad ejerce presión social en las personas, promoviendo que las personas adopten ciertas identidades que corresponden con la dicotomía binaria de hombre y mujer (Escabí-Montalvo & Toro-Alfonso, 2006; Esteban & Toro-Alfonso, 2016). 

     La teoría del esencialismo biológico postula que todo fenómeno humano es fundamentalmente biológico, implicando que hay elementos innatos sobre nuestra naturaleza que impactan el desarrollo de la identidad (Escabí-Montalvo & Toro-Alfonso, 2006). A base de esta teoría, se podría decir que los comportamientos, intereses y las diferencias entre los géneros se deben a diferencias en la naturaleza del hombre y la mujer. Simultáneamente, existe un punto de vista integrador, en donde la socialización y la cultura actúan en conjunto con nuestra biología para lograr una diferenciación completa en el comportamiento (Hassett et al., 2008).

     Para este estudio, se escogió a las poblaciones trans e intersexuales para explorar el origen del género mediante sus experiencias únicas. En el caso de las personas trans, activamente rechazan el sexo biológico y las expectativas hacia ese sexo que les impone la sociedad. Las personas intersexuales desafían lo que la sociedad tradicionalmente considera “normal” en el cuerpo humano. Dicho esto, las personas que participaron de este estudio presentaron una oportunidad excelente para aportar al tema del género. El objetivo del estudio fue explorar el origen de la identidad de género desde la perspectiva de personas trans e intersexuales para poder explicar los factores que inciden en este proceso, sean biológicos o culturales.

     Para lograr este objetivo se determinó utilizar un método cualitativo de diseño fenomenológico con análisis de datos generados por entrevistas semi-estructuradas. Según Hernández et al. (2014), el método cualitativo permite comprender fenómenos complejos al explorarlos desde el punto de vista de participantes en un ambiente natural. La técnica de la entrevista permitió dar valor a las experiencias individuales de las personas participantes y explorar un tema complejo que es difícil o imposible de observar directamente (Hernández et al, 2014). Se propuso una muestra de seis a diez personas, con una mitad perteneciendo a cada población. Desafortunadamente, no se pudo obtener una muestra de la comunidad intersexo en parte por el comienzo de la pandemia de COVID-19 y porque no respondieron al llamado a pesar de los esfuerzos de comunicación por radio, redes sociales, hojas sueltas y con centros de endocrinología. Solo una participante se pudo entrevistar presencialmente, el resto se entrevistó telefónicamente. Este cambio en el modo de entrevistar ocurrió debido al comienzo de la pandemia de COVID-19, para cuidar de la salud de los participantes y del investigador. La muestra final consistió de seis personas adultas trans, cinco mujeres trans y un hombre trans.

     Al no poder reclutar personas intersexuales para la investigación, no se pudo hacer una interpretación acerca de lo que esta población podría opinar sobre el tema. Por otro lado, las personas trans que participaron indicaron sentir que hay elementos innatos sobre el género. Parecía haber un consenso de que la identidad interior de ser masculino, femenino u otro surge de predisposiciones naturales que no pueden ser cambiadas por la cultura o el medio ambiente. La primera participante dijo: “Yo me siento mujer desde la barriga de madre…. Toda mi vida, he vivido como mujer.” La segunda, por su parte, expresó: “Eso siempre, es que es innato, no sé, es que como algo que tú, no sé.” Otra participante añadió: “Las mujeres transgéneros venimos así desde el empaque…”. 

     Aun en la presencia de presión social constante de adoptar conductas e intereses de género que coincidieran con su sexo, las personas participantes nunca se identificaron de la manera que la sociedad dictaba. Por ejemplo, las participantes indicaron que, habiendo nacido varones, sus familias y sus escuelas esperaban que se ajustaran a las expectativas de género jugando con objetos como los “G.I. Joe” y carritos: “Ah no, yo siempre jugaba mamá y papá y si yo no era la mamá, no jugaba. Nunca me gustó juguetes de nenes, como carros Tonka, ni carritos, ni ná de eso, ¡no!”. Las participantes mencionaron sentir que sus intereses y comportamientos habían sido “femeninos” aun desde los 2 años, y que habrían adoptado su identidad femenina sin importar el estilo de crianza de sus familias ni la presión social ejercida para quecambiaran. En un instante, dijeron: “Sí, me obligaban mucho (a jugar con juguetes de niño) e incluso, les voy a decir que he estado, baloncesto, pelota, karate, ‘softball’ y nada. Intentaron de todo, hasta psicólogo, pero como no era un problema de psicología”.

     A pesar de ese consenso, un participante logró explicar el rol de su ambiente y la socialización en el desarrollo de su identidad. Indicó que observaba los manerismos, la vestimenta, la forma de hablar, entre muchas otras cosas de los hombres, para afinar su propia “actuación” del género masculino. Dijo: 

Yo era bien observador, yo era bien observador... de todo... tipo de persona, de los temas que hablaba, sus manerismos, su ropa...Vestimenta, recorte y todas esas cosas yo era bien, yo desde pequeño siempre fui bien observador. Y, y, y, sí puedo decir que había cosas que, que, que cogía, de la gente, de, de los adultos. 

     Según Hassett et al. (2008), la socialización trabaja en conjunto con predisposiciones genéticas, por ejemplo, las normas o reglas sociales pueden promover o impedir ciertas conductas.

     Otro resultado importante fue el surgimiento del tema emergente de la violencia y la discriminación a la cual se enfrenta la población trans. A pesar de que el propósito de las entrevistas era discutir la identidad de género, la violencia fue un tema presentado por las personas participantes consistentemente. La primera participante dijo: “mi padre abusaba de mi madre y me abusaba a mí físicamente, pegándonos, y to’ eso desde chiquita…”. El segundo participante expuso lo siguiente: “He tenido mis problemas, mis bullying... A mí me botaron de mi casa...”. Todas las personas participantes reportaron haber sufrido de algún tipo de maltrato, sea físico o mental. Este resultado corroboró la revisión de literatura del estudio, la cual indicó que las personas trans sufren de violencia constante y discriminación en virtualmente todo aspecto de sus vidas (Chárriez & Seda, 2016). Como investigador, espero que estudios como este sirvan de punto de lanza para seguir aumentando la concienciación sobre la población y eliminando la ignorancia acerca de la identidad de género. Esto a su vez para que, idealmente, el discrimen en contra de la comunidad trans continúe disminuyendo hasta erradicarlo.

 

Referencias

American Psychological Association. (2006). Answers to your questions about individuals with intersex conditions. https://www.apa.org/topics/lgbt/intersex

American Psychological Association. (2015). APA dictionary of psychology (2nd ed.). Washington, DC.

Asociación de Psicología de Puerto Rico. (2014). Estándares para el trabajo e intervención en comunidades lesbianas, gay, bisexuales e identidades trans (LGBT). San Juan: Asociación de Psicología de Puerto Rico.

Brown, M. L., & Rounsley, C. A. (1996). True Selves: Understanding transsexualism – for families, friends, coworkers, and helping professionals. Jossey-Bass.

Chárriez, M. B., & Seda, J. (2016). Los servicios de apoyo a las personas transgénero: una realidad imperceptible. Revista Griot, 8(1), 73-84.

Escabí-Montalvo, A. & Toro-Alfonso, J. (2006). Cuando los cuerpos engañan: un acercamiento crítico a la categoría de la intersexualidad. International Journal of Clinical and Health Psychology, 6(3), 753-772.

Esteban, C.& Toro-Alfonso, J. (2016). ¿Es niño o niña?, ¿Intersexual?: Introducción, problematización y recomendaciones para la psicología. Eureka: Asunción (Paraguay), 13(1), 108-122. https://www.psicoeureka.com.py/sites/default/files/articulos/eureka-13-1-15_0.pdf

Griffiths, D. A. (2018). Shifting syndromes: Sex chromosome variations and intersex classifications. Social Studies of Science, 48(1), 125-148. doi:10.1177/0306312718757081

Hassett, J. M., Siebert, E. R., & Wallen, K. (2008). Sex differences in rhesus monkey toy preferences parallel those of children. Hormones and Behavior, 54(3), 359-364. doi:10.1016/j.yhbeh.2008.03.008

Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación: Roberto Hernández Sampieri, Carlos Fernández Collado y Pilar Baptista Lucio. (6th ed.). McGraw Hill.

Prince, V. (2005). Sex vs gender. International Journal of Transgenderism. 8(4), 29-32. doi: 10.1300/J485v08n04_05

Rodríguez Madera, S. & Toro-Alfonso, J. (2002). Ser o no ser: La transgresión del género como objeto de estudio de la psicología. Avances en Psicología Clínica Latinoamericana, 22, 63-78.

Rosario-Pérez, I. (2016). La inclusión integral de personas transgénero/transexuales en organizaciones que ofrecen servicios a estas comunidades. Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.