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Alexander M. Santiago Cordero, Team Leader – Trans Tanamá 

     Durante estos pasados meses, el país (y el mundo) ha sentido el embate de la pandemia y todo lo que eso significa. Nuestro ritmo de vida se ha visto grandemente impactado, la manera en la que nos relacionamos no es la misma, todos los ámbitos de la vida se han visto trastocados por esto. En Puerto Rico hemos tenido problemas adicionales, comenzando con los temblores (que no han parado y continúan abatiéndonos, particularmente al sur) y continuando con la sequía, las fallas eléctricas, el ambiente político, y los posibles fenómenos atmosféricos. Han sido meses muy difíciles, que nos han hecho tomar de las reservas de energía personales que nos quedan. Para la comunidad trans, las dificultades se intensifican o multiplican. Los problemas que existían antes se ven exacerbados, esto, sumado con la falta de sistemas de apoyo, nos sitúan en una posición muy precaria. Muchxs de nosotrxs hemos tenido que lidiar con estas cosas a solas, sin el apoyo de la familia. Es por esto que nuestras redes de apoyo han sido siempre entre nosotrxs, la comunidad movilizándose para la comunidad. 

     Como persona trans y coordinador de Trans Tanamá, un proyecto que brinda servicios a nuestra comunidad, he experimentado y visto las dificultades a las que nos enfrentamos. Los servicios que ofrecemos en Trans Tanamá son principalmente dirigidos a la prevención del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y enfermedades de transmisión sexual (ETS). Según la Estrategia Nacional Contra el VIH (2017), se asignan fondos para prevención del VIH basándose en los lugares donde ocurre un gran número de contagios. Cuando se es visto en un mapa, se pueden ver focos donde están ocurriendo mayores tasas de contagio, se establece cuáles son los más grandes y se intenta disminuir los contagios en dichos espacios. Pocas personas saben, pero Puerto Rico es uno de estos lugares, más específicamente San Juan. Es por eso por lo que se asignan fondos del plan “Ending the HIV Epidemic: A Plan for America”, establecido por el gobierno de Estados Unidos para acabar la epidemia del VIH (Office of Infectious Disease and HIV/AIDS Policy, HHS, 2020); esta es la razón por la cual nuestra oficina existe, para proveer información y servicios preventivos relacionados al VIH y ETS a la comunidad trans. 

     La triste realidad es que la comunidad trans tiene múltiples necesidades que no han sido atendidas por años y aún no están siendo atendidas. Una posible exposición al VIH o alguna ETS se ve como un problema lejano y a largo plazo cuando estás luchando para tener techo seguro, seguridad alimenticia, cuidado médico no estigmatizante, acceso a tratamiento género-afirmativo, entre otras cosas. Encima de esto, muchas personas ni siquiera creen que están en riesgo, y las conversaciones sobre esto son infrecuentes (como prueba, pregúntese cuándo fue la última vez que se sintió en riesgo o decidió buscar hacerse la prueba). Es por esto por lo que, aunque el enfoque de nuestra oficina no es otra cosa que prevención de VIH, ETS y educación sexual, buscamos proveer la mayor cantidad de servicios posibles. Un proyecto compuesto enteramente de personas trans comprende que, si no cubrimos las necesidades apremiantes, no tendremos a quién proveerle servicios.

     Antes de la amenaza del coronavirus sabíamos que los servicios trans inclusivos existentes eran pocos. Enfrentamos altas tasas de desempleo, de uso y abuso de drogas, de violencia y de desigualdad en tantas otras facetas de nuestras vidas. Durante esta pandemia todo se ha visto afectado aún más, y una de las necesidades más apremiantes ha sido de alimentos. Gracias a colaboraciones con diversas organizaciones (sin fines de lucro, de base comunitaria, “grassroots”, entre otras), activistas de la comunidad trans y personas interesadas en ayudar, hemos podido llenar esa necesidad. Recibimos alimentos y donaciones, los cuales clasificamos y separamos en bolsas para hacer compras individualizadas, que luego son donadas a personas que necesitan. Las personas nos contactan con la necesidad, o personas de la misma comunidad nos dejan saber que personas están necesitadas de ayuda, a la vez que contactamos a nuestrxs participantes para asegurarnos que estén bien. Basado en eso, distribuimos o establecemos un centro de recogido de alimentos para personas trans. 

     Otro servicio esencial que se ha visto lacerado por la pandemia ha sido el servicio de terapia hormonal. Debido a las restricciones impuestas por el gobierno, y las recomendaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) para intentar aplanar la curva de contagio, las citas a los lugares de referido hormonal han sido atrasadas, lentas o sin servicio para personas de nuevo ingreso. Debido a que los lugares que ofrecen estos servicios son pocos, esto atrasó el acceso a los servicios para muchas personas, puesto que no podían conseguir otro espacio que pudiera proveerlos. Este ha sido posiblemente el reto más difícil, pues lo que podíamos hacer era simplemente darles seguimiento a los casos y buscarles nuevas citas. Por suerte, logramos que las personas pudieran recibir sus servicios y sus tratamientos hormonales no se vieran afectados a gran escala. 

 

     Encima de lidiar con todo esto, las muertes de Alexa, Penélope, Yampi, Layla, Serena y Michelle han sido un golpe durísimo de afrontar. Añadámosle el ataque vicioso y cruel que sostuvo la compañera Nicole Pastrana y estamos ante un claro patrón de agresión contra las personas de identidad trans. Estos crímenes de odio y la falta de esclarecimiento de varios de estos casos laceran el sentido de seguridad para nuestra comunidad y constituyen una enorme preocupación que se añade a muchas otras con las que tenemos que lidiar, más aún en tiempos de tanto estrés. En respuesta a esto, la comunidad se ha organizado, exigiendo justicia por las muertes y creando espacios y redes de apoyo para canalizar el flujo de emociones y la sanación en comunidad. El sentido de hermandad en nuestra comunidad es grande, y cargamos a nuestrxs muertxs con dolor y orgullo, aun atravesando una pandemia y tanta dificultad. Sus vidas importan, y las hacemos valer. 

     A través de todos estos retos (y los que faltan por mencionar en detalle), la comunidad trans se ha mantenido unida, como una masa heterogénea de diversidades y fortalezas, que se aprieta, se dobla y se desdobla, pero no se rompe. Una de las pérdidas más recientes ha sido la muerte de la compañera Soraya Santiago, pionera boricua de derechos de las personas trans. Si algo nos enseñó con su vida es que nunca se deja de ser ejemplo, de luchar y crear comunidad. Los tiempos no son los mejores para nuestra comunidad, pero hemos recorrido un largo camino, y juzgando por la sensibilidad, el coraje y el ímpetu de quienes componen la comunidad hoy en día, nuestro futuro está en buenas manos, porque está en las nuestras. Nos tenemos, hoy y siempre. 


Referencias: 

Office of Infectious Disease and HIV/AIDS Policy, H. (2020, julio 31). Overview, Ending the HIV Epidemic. https://www.hiv.gov/federal-response/ending-the-hiv-epidemic/overview

HIV.gov. (2017, enero 31). National HIV/AIDS Strategy: Updated to 2020.  https://www.hiv.gov/federal-response/national-hiv-aids-strategy/nhas-update

*Alexander Milán Santiago Cordero es un hombre trans nacido el 16 de junio de 1994, en Bayamón Puerto Rico. Comenzó sus estudios universitarios en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Cayey, en 2012, persiguiendo un bachillerato en Ciencias Naturales General. Ha estado envuelto en trabajo comunitario desde entonces, colaborando con entidades como Iniciativa Comunitaria. Trabaja también con una investigación usando un cuestionario de necesidades básicas de la comunidad trans puertorriqueña para poder solicitar, asignar y distribuir fondos de manera que cause un impacto positivo para la comunidad. Actualmente coordina un proyecto de base comunitaria que brinda servicios de prevención de VIH y ETS para personas trans, además de navegación para servicios de terapia hormonal y cambio de nombre. Este proyecto, Trans Tanamá, consta completamente de personal trans brindando sus servicios. 

 

Margarita Francia, Ph.D.

Editora

Carol Y. Irizarry, Ph.D.

Co-Editora

Jessica Rivera, B.A.

Co-Editora

Abelardo Rodríguez-Vázquez, M.Psy.

AsistenteTécnico 

Caleb Esteban, Ph.D.

Pasado Editor

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