Artículos

Alfonso Martínez-Taboas, Ph.D. 

Universidad Interamericana

Recinto Metro

La pandemia del COVID-19:

Su impacto en la comunidad LGBTTQ+

            La pandemia del COVID-19 ha causado estragos no solo en la salud física de millones de habitantes de este planeta, sino también ha hecho estragos en la salud mental. Así, por ejemplo, estudios epidemiológicos realizados en España, EEUU, Alemania, Inglaterra, Italia, Irán, China y Puerto Rico demuestran que la incidencia de trastornos psiquiátricos se ha duplicado y triplicado en estos países (Huarcaya, 2020; Martínez-Taboas, 2020). Tomando específicamente el caso en Inglaterra, datos epidemiológicos del 2019 indicaban que un 10% de la población reportó síntomas significativos de depresión. Pero en la pandemia esto aumentó a un 19%. Asimismo, utilizando datos de los EEUU, del 2019 al 2020 la ansiedad/depresión aumentó de un 11% a un 42% (Abbott, 2021). En el estudio de Wang y colaboradores (2020), utilizando datos de 194 ciudades de la China, se encontró que el 54% de la población indicó que el impacto psicológico del COVID-19 había sido de severo a moderado.   Muy particularmente, los trastornos de ansiedad, de estrés post-traumático, de depresión y de insomnio han aumentado considerablemente.

 

            Las razones por las cuales la pandemia del COVID-19 ha ejercido este incremento son multi-factoriales. Entre ellas se pueden mencionar: los confinamientos prolongados, el desempleo masivo en la población, el estrés del contagio, los procesos de luto por millones de muertes, las dificultades de estudiar en línea en niños, el abandonar tareas que eran placenteras (deportes, conciertos, vacaciones a otros países) y madres y padres que han tenido que renunciar a sus empleos para asistir a sus hijos en diversas tareas escolares (Pfefferbaum & North, 2020).

            Como suele suceder en pandemias, siempre hay unos grupos poblacionales en alto riesgo de desarrollar complicaciones físicas y emocionales. En el caso del COVID-19, estos grupos son poblaciones afroamericanas, latinos y personas de bajos recursos. Por ejemplo, en el análisis de Gross y colaboradores (2020) llevado a cabo en diversas ciudades de los EEUU, las personas afroamericanas tenían cuatro veces más probabilidad de morir de COVID-19 y las latinas tenían el doble de exceso de muertes. Entre las razones están: viviendas aglomeradas sin distanciamiento social, padecer de más comorbilidades médicas, un acceso deficiente a medidas preventivas y barreras para adquirir los servicios médicos de urgencia. Por ejemplo, Drabble y Eliason (2021) mencionan que en los EEUU el 23% de las personas fallecidas son afroamericanos, a pesar de que estos representan solo un 13% de la población.

            En este artículo me voy a concentrar en otra población de alto riesgo para el desarrollo de síntomas psiquiátricos: las personas de la comunidad LGBTTQ+. 

¿Por qué la comunidad LGBTTQ+?

            Ya con anterioridad al inicio de la pandemia, las personas LGBTTQ+ padecían de inequidades y de factores psico-sociales de riesgo en lo que se refiere a su salud física y mental. Entre los ejemplos mejor documentados están (véase a Martínez-Taboas, Cruz & Padilla, 2016): Disfunciones familiares, aislamiento, depresiones y ansiedad, sustancias, suicidios, discrimen,  estigma y rechazo religioso.

            Estos hallazgos han sido ampliamente discutidos en la literatura psicológica llevando a muchos expertos a concluir que estas cifras elevadas de trastornos psiquiátricos tienen su origen en inequidades e injusticias sociales: prejuicio, discrimen, crímenes de odio, heterosexismo, opresión, y estigma social (DiPlacido & Fallahi, 2020). La teoría del estrés de minoría precisamente aclara que todo grupo minoritario que es rechazado en una sociedad presentará más angustias sociales y psicológicas que la población general. Estaríamos entonces apuntando a que los determinantes sociales de la salud van en contra de la población LGBTTQ+.

            Precisamente estos factores de riesgo se han agudizado con la comunidad LGBTTQ+ durante la pandemia del COVID-19. Veamos algunos ejemplos:

            Un número significativo de personas LGBTTQ+ no suelen ser aceptados por sus familias. Sabemos que este escenario familiar es un predictor del desarrollo de depresiones e intentos suicidas. El encierro y confinamiento ha obligado a que muchas personas LGBTTQ+ tengan que convivir por periodos largos de tiempo con familiares que no empatizaban o no aceptaban su identidad y orientación sexual (Fish y colaboradores, 2020; Suen y colaboradores, 2020). Esto ha traído discusiones, desacuerdos y trifulcas familiares que a veces son inevitables por la cercanía prolongada de la vivienda.

            Un reto muy particular lo presentan aquellas personas que son de la comunidad trans y que antes de la pandemia se encontraban iniciando su proceso de transición con terapias hormonales, cirugías o consejería especializada. Estos servicios pudieran haberse interrumpido. Esta población en particular puede estar teniendo obstáculos mayores en su proceso de cambios físicos y psicológicos (van der Miesen y colaboradores, 2020).

            Recientemente, Gato y colaboradores (2021) realizaron un estudio multinacional en seis naciones: Portugal, Inglaterra, Brasil, Italia, Suecia y EEUU para auscultar la salud psicosocial de la comunidad LGBTTQ+ durante el encierro de la pandemia. Los resultados principales arrojaron que la incidencia más alta de depresión y ansiedad se documentó en las personas jóvenes, que no trabajaban, que residían con sus padres, y que estaban aislados ya que no podían salir con sus amistades aliadas.  

            Otro estudio reciente, llevado a cabo en los EEUU, indagó cómo 981 personas estaban reaccionando a nivel emocional a la pandemia. De éstas, 320 personas eran LGBTTQ+. Al comparar ambos grupos, se encontró que el último grupo reportó más síntomas de trastorno de estrés post-traumático, depresión y preocupaciones con el virus. Lo importante de este estudio es que los investigadores controlaron las variables de discrimen, ambiente familiar y condiciones mentales pre-existentes. Los autores indican que dichos resultados no se pueden explicar totalmente por el modelo de estrés de minorías.

            Por su parte, Salermo y colaboradores (2020) llevaron a cabo un estudio nacional en los EEUU con personas LGBTTQ+ universitarios. Los resultados son reveladores:

  • 82% tuvieron que regresar a vivir con sus padres.

  • 43% perdieron su trabajo. Un participante expresó: “Al perder mi trabajo ha sido muy difícil encontrar otro, por mi identidad de género y orientación, y esto me ha puesto con mucho estrés económico”.

  • 65% cumplieron criterio de estar pasando por un estrés severo a moderado. “Un participante lo dijo así: “Me tuve que retirar de mi grupo de apoyo de personas queer. Me siento muy solo, máxime al volver a residir con mis padres en donde no salgo del closet”. 

  • El 32% admitió un incremento en uso de alcohol y un 22% en  cannabis. 

  • Al comparar el antes y el después de la pandemia, un 30% estaba escuchando a su familia hacer más comentarios peyorativos de la comunidad LGBTTQ+, el 44% regresó a ocultar su identidad y al 32% de los no-binarios fueron víctimas de comentarios irrespetuosos. 

           

          Otro reporte valioso reciente, auspiciado por el Movement Advance Project (2020),  utilizando una muestra representativa nacional en los EEUU, presenta un panorama sombrío de la comunidad LGBTTQ+ en la pandemia. En este estudio se compararon personas heterosexuales versus LGBTTQ+. Aquí algunos datos:

  • 66% de las personas LGBTTQ+ han tenido problemas económicos serios versus el 44% de los heterosexuales.

  • 52% de personas LGBTTQ+ tenían problemas de conexión para continuar estudios versus un 36%.

  • 64% perdieron su empleo versus un 45% de hogares heterosexuales.

  • 38% habían tenido problemas serios en conseguir ayuda médica inmediata versus un 19% de hogares heterosexuales.

  • 19% no estaban obteniendo la comida necesaria versus un 6% de hogares heterosexuales.

  • 25% de las casas de éstos tienen defectos de infraestructura versus un 10%.

            

Recomendaciones

            Los hallazgos de que una población en riesgo como la LGBTTQ+ esté aún en más riesgo ante una catástrofe mundial como lo ha sido el COVID-19, no debe sorprender a nadie. Los datos multinacionales así lo demuestran. Aunque no tenemos datos sistemáticos en Puerto Rico sobre cómo se afecta la población LGBTTQ+ en Puerto Rico, me parece imperioso hacer las siguientes recomendaciones pensando en la situación de nuestra Isla.

  1. Debido a que el encerramiento en hogares ha sido la norma en muchos países, se recomienda que el gobierno, a nivel de política pública, sea más diligente y proactivo en crear campañas públicas dirigidas a informar a la familia de personas LGBTTQ+ que el discrimen y rechazo no son respuestas para la creación de un ambiente familiar armonioso. El tema de la aceptación y de educarse sobre el tema resultan más urgentes que nunca. En este particular el gobierno puede crear una política pública basada en la evidencia con la ayuda y asesoría de asociaciones como la APPR.

  2. Debido a la dificultad de obtener apoyo de sus aliados y amigos, En Puerto Rico se deben de crear líneas de ayuda especializadas en la comunidad LGBTTQ+ en donde se pueda hablar, chatear y aconsejar en estos tiempos de ruptura social. Estos servicios deben ser ofrecidos por un personal que tenga conocimientos y destrezas clínicas básicas sobre esta comunidad, cuestión de ofrecer un servicio de ayuda efectivo y apropiado.

  3. Aunque muchos académicos, eruditos y expertos en salud pública en Puerto Rico conocen muchos de estos datos, no es ese el caso necesariamente en las personas que toman decisiones de política pública. Se necesita que estos datos y fundamentos se compartan con los que generan dichas políticas para que logren visibilizar y agilizar la ayuda que esta población urgentemente necesita. El posible efecto puede ser creando colaboraciones entre académicos y servicios de comunidad, medios sociales, y estableciendo nuevos programas colaborativos que tengan el peritaje de atender las necesidades de esta población marginada.

 

Referencias

 

DiPlacido, J., & Fallahi, C. R. (2020). Stigma and sexual and gender minority mental health. En E. D. Rothblum (Ed.), The Oxfortd handbook of sexual and gender minority mental    health (pp. 419-428). Oxford University Press.

Drabble, L. y Eliason, M. (2021). Impacts of the COVID-19 pandemic on LGBTQ+ health and    well-being. Journal of Homosexuality, 68 (4). doi:org/10.1080.00918369.2020.1868182

Fish, I. N., McInroy, L. B., Paceley, M. S., Williams, N. D., Henderson, S., Levine, D. S., &        Edsall, R. N.   (2020). “I’m kindaq stuck at home with unsupportive parents right now”:           LGBTQ+ youths’ experiences with COVID-19 and the importance of online support.       Journal of Adolescent Health, 67 (3), 450-452. doi:       10.1016/j.jadohealth.2020.06.002

Gato, I., Barrientos, J. Tasker, F., Miscioscia, M., Wurm, M. (2021). Psychosocial effects of the COVID-19 pandemic and mental health among LGBTQ+ young adults. Journal of    Homosexuality, doi:10.1080/00918369.2020.1868186

Gross, C. P., Essien, U. R., Pasha, S., Gross, J., Wang, S., & Nuñez, M. (2020). Racial and           ethnic disparities in population-level Covid-19 mortality Journal of General Internal                        Medicine, 35(10), 3097-3099. DOI: 10.1007/s11606-020-06081-w 

Huarcaya, J. (2020). Consideraciones sobre la salud mental en la pandemia de COVID-19.           Revista Peruana de Medicina y Salud Pública, 37(2). doi:       org/10.17843/remeps.2020.372.5419

Martínez-Taboas, A., Padilla, V., Cruz, J. P. (2016). Salud mental en poblaciones LG: ¿Cuál es   el escenario y cómo podemos entenderlo? En M. Vázquez-Rivera, A. Martínez-Taboas, M.     Francia-Martínez & J. Toro-Alfonso (Eds.), LGBT 101: Una mirada introductoria al        colectivo (pp. 141-161). Publicaciones Puertorriqueñas.

Movement Advancement Project (2020). The disproportionate impacts of COVID-19 on LGBTQ households in the U.S.https://www.lgbtmap.org/2020-covid/lgbtq-households

Pfefferbaum, B., & North, C. (2020). Mental health and the COVID-19 pandemic. New England Journal of Medicine. doi:10.1056/NEJMp2008017

Salermo, J. P., Williams, N. D., & Gattamorta, K. A., (2020). LGBTQ populations:           Psychologically vulnerable communities in the COVID-19 pandemic. Psychological   Trauma, 12 (S1), S239-S242. doi:10.1037/tra0000837

Suen, Y. T., Chun, H. C., & Wong, E. (2020). Effects of general and sexual minority-specific      COVID-19-related stressors on the mental health of lesbian, gay and bisexual people in            Hong Kong. Psychiatry Research, 292, doi: 10.1016/jpsychres.2020.113365

Van der Miesesn, A., Raaijmakers, D., van de Grift, T. C. (2020).  “You have to wait a little         longer”: transgender (mental) health at risk as a consequence of deferring gender-      affirming treatments during COVID-19. Archives of Sexual Behavior, 49, 1395-1399.       doi: 10.1007/s10508-020-01754-3.

Wang C, Pan R, Wan X, Tan Y, Xu L, Ho CS, et al. (2020).  Immediate psychological responses             and associated factors during the initial stage of the 2019 coronavirus disease            (COVID-19) epidemic among the general population in China. International Journal of             Environment and Research Public Health, 17, 1729.